Parras, Coahuila de Zaragoza, a 21 de septiembredel 2026.-
La salud de niñas, niños y adolescentes requiere atención permanente, por lo que la Clínica Municipal de Salud hizo un llamado a los padres de familia a fortalecer hábitos que contribuyan a prevenir enfermedades y favorecer su bienestar físico y emocional.
La titular de la dependencia, Ana Bertha Ramírez Pérez, destacó que el cuidado de la salud debe formar parte de las rutinas diarias de los menores, mediante acciones sencillas que contribuyan a su desarrollo integral.
“Cuidar la salud de nuestros hijos implica acompañarlos en la construcción de hábitos que les permitan crecer sanos, fuertes y emocionalmente seguros”, señaló.
Entre las principales recomendaciones, señaló, en materia de alimentación, la importancia de ofrecer un desayuno nutritivo e incorporar frutas, verduras, cereales integrales y proteínas, al tiempo que de reducir el consumo de azúcares y alimentos procesados. Asimismo, recomendó privilegiar el consumo de agua natural para mantener una adecuada hidratación.
Hizo énfasis en el lavado frecuente de manos antes de comer y después de ir al baño, así como el uso de gel antibacterial cuando no se cuente con agua y jabón. También, pidió se les aconseje evitar llevarse las manos sucias a los ojos, nariz y boca.
Ramírez Pérez resaltó también la necesidad de establecer horarios regulares de sueño y limitar el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir. En el caso de los adolescentes, indicó que se recomienda un descanso nocturno de entre ocho y 10 horas.
Para favorecer un desarrollo saludable, sugirió realizar al menos 60 minutos diarios de actividad física, mediante caminatas, juegos, paseos en bicicleta o la práctica de algún deporte.
Como parte de las medidas preventivas, exhortó a mantener actualizados los esquemas de vacunación, procurar espacios ventilados y evitar compartir vasos, cubiertos o botellas.
“Ante la presencia de fiebre, dificultad respiratoria o malestar general, que el menor permanezca en casa y reciba valoración médica”, recomendó.
En atender la salud emocional de niñas, niños y adolescentes, hizo especial énfasis en mantener una comunicación cercana que permita conocer cómo se sienten y detectar oportunamente señales como aislamiento, tristeza, ansiedad o cambios repentinos de conducta.
