Arteaga, Coahuila.- Los colores del folklore, el ritmo de la música y el fervor de todo un pueblo se unieron este 15 de mayo en una noche de pólvora para celebrar los 235 años de la fiesta patronal en honor a San Isidro Labrador, una de las tradiciones más representativas de Arteaga.
Los alrededores de la iglesia se llenaron de luces, aromas y colores, con decenas de puestos que ofrecían desde antojitos típicos como enchiladas, gorditas y elotes, hasta dulces tradicionales, artesanías y juegos para niños.
Fue desde las seis de la tarde cuando el Ballet Folklórico Alegría Mexicana arrancó los aplausos del público con un despliegue de trajes típicos, sonrisas y danzas que pusieron a todos de pie.
Amas tarde el escenario se transformó con la presencia de Adal Treviño, quien interpretó lo mejor de “Amor al Divo”, rindiendo homenaje a Juan Gabriel.
La noche siguió subiendo de intensidad con el Grupo La Karrilla, que puso a bailar a familias completas con su ritmo contagioso, preparando el terreno para el gran cierre.
El momento más esperado: Los Tigrillos tomaron el escenario e hicieron cantar y bailar con sus grandes éxitos. La explanada se convirtió en una pista de baile y en una sola voz que coreó cada canción.
Para cerrar con broche de oro, el cielo se iluminó a la medianoche con la tradicional quema de pólvora, símbolo del fervor, la gratitud y la esperanza que esta festividad inspira en la comunidad.
Cabe destacar que la alcaldesa Ana Karen Sánchez anunció que el Gobierno Municipal aportará una cantidad igual a la recaudación de la Iglesia para apoyar el reacondicionamiento del templo, como muestra del compromiso con la preservación del patrimonio histórico y cultural.
“La fiesta continúa, y con ella, el orgullo de ser parte de una comunidad que honra su historia, celebra con alegría y procura su patrimonio cultural”, expresó la alcaldesa.
